Tatiana Hernández: pistas perdidas y nuevos detalles a un año de su desaparición en Cartagena
El 13 de abril de 2025 se reportó ladesaparición de la joven Tatiana Hernández en Cartagena” type=”text/html” data-cms-ai=”0″> desaparición de la joven Tatiana Hernández en Cartagena. Un año después de la denuncia, las autoridades no han dado con su paradero. Su madre, Lucy Díaz, junto a toda la familia de la joven estudiante de Medicina no renuncian a la búsqueda activa de la joven con la firme convicción de que sigue viva, en algún lugar. En entrevista con este medio, Díaz habló sobre las pistas clave que han surgido en el caso, lo último que sabe de la investigación y denunció presuntas irregularidades en el proceso que le suscitan dudas.
Su cotidianidad ha cambiado desde el día de la desaparición. Recientemente decidió ir tras las pistas que han llegado a ella, con el apoyo del padre y el hermano de la joven: “Siempre le he dicho a la fiscal que a Tatiana me la engañaron”.
Tatiana, de 23 años, hacía sus prácticas en el Hospital Naval de Bocagrande. Paralelo a este periodo académico, la joven habría estado bajo estrés y agotamiento. Estaba a solo 10 días de finalizarlas para volver a Bogotá. Pero su rastro se perdió aquel domingo por la tarde, que marcó el inicio de la incertidumbre para la familia Hernández Díaz. La joven fue vista por última vez en los espolones de la avenida Santander, cerca al Centro Histórico de la ciudad. Para esta época, si Tatiana no hubiera desaparecido, ya habría culminado su carrera y seguiría con su vida. Pero eso no ha sido posible. Como madre, Lucy ha tenido tres sentimientos predominantes en este año que se cumple: impotencia, dolor y frustración.
La búsqueda más reciente en el mar: ¿qué encontraron?
La investigación ha estado en manos de la Fiscalía General de la Nación en las seccionales de Cartagena y, ahora, de Bogotá, también ha contado con labores de verificación por parte de entidades como la Armada Nacional. En un inicio se llegó a especular que el cuerpo de Tatiana yacía en las profundidades del mar, a pesar de que se dispuso de equipo tecnológico y humano para verificar, no hubo hallazgo alguno. La última vez que buscaron en aguas profundas fue en febrero de 2026 por solicitud de la Fiscalía. Díaz critica esta decisión, ya que luego surgieron pruebas y testimonios. Estos elementos fortalecen la convicción de que Tatiana sigue viva y se fue de los espolones por tierra. Los días de Lucy han consistido en ires y venires desde la capital hasta La Heroica para buscar respuestas.
La madre de Tatiana y su familia ahora hacen amplia difusión de una página web que un compañero del colegio de la joven creó para colaborar con la búsqueda (buscamosatatiana.com). Allí, las personas que tengan testimonios o pruebas pueden hablar de forma anónima, directamente con la familia. La señora Lucy señala que no siente el apoyo suficiente por parte de las autoridades y denuncia que hay funcionarios que le piden a los testigos que se alejen de la familia Hernández: “Han entrevistado a muchas personas, les están diciendo que se alejen de la familia de Tatiana, que eviten inconvenientes, que eviten problemas (…) no entiendo qué pretende la Fiscalía”, afirmó.
Desde el mes de febrero, esta mujer no ha escuchado ninguna actualización por parte de las autoridades. Si bien reconoce que la búsqueda física no entra en las funciones de la Fiscalía, indica que el trabajo del ente judicial no ha ofrecido resultados concretos. Todo ha quedado consignado en más de siete folios de doscientas páginas, según Díaz. Ni la circular amarilla de Interpol que se emitió a los 20 días de la desaparición de Tatiana parece dar frutos en territorio internacional.

Suministrada a este medio
El video clave que terminó perdido entre las pruebas
Lucy Díaz habla de la existencia de un video que podría ser crucial para la investigación. Un metraje que se habría perdido sin explicación cuando el material probatorio fue transferido a Bogotá después de casi seis meses. “El fiscal que tuvo el caso inicialmente en la ciudad de Cartagena (…) tenía un video clave que le había suministrado un establecimiento privado donde le hacen seguimiento”, explica. La mujer menciona que el material corresponde a una cámara que estaba ubicada lejos del punto de interés.
En la grabación, según relataba el encargado del caso en Cartagena, se ve una figura que correspondería a Tatiana, quien llega a los espolones y se sienta sobre las piedras. Desde las 4:00 p. m. hasta las 7:00 p. m., la silueta no se va del lugar. El fiscal, asegura la mujer, enfatizó esta información cuando habló con ellos. Díaz menciona que alguien cercano al caso contactó a la familia para decirle que Tatiana sí fue vista yéndose del lugar. Cuando Díaz y su familia consultaron con la seccional de Bogotá, descubrieron que tal video no estaba entre toda la información.
Este funcionario que menciona Díaz fue uno de los que insistió, asegura ella, que Tatiana se había ahogado. “Casi que una vez por semana nos hizo mucho énfasis que nuestra hija se ahogó y que ese video era crucial… Y nunca nos lo mostró”. La única grabación conocida públicamente muestra a Tatiana, sentada sobre las rocas mientras habla con un desconocido.
Un supuesto extranjero: el acompañante del que hablan los testigos
Hay dos testigos que rindieron declaraciones y figuran oficialmente en el expediente al que tuvo acceso la madre de Tatiana y que está en manos de la Fiscalía. Ambos señalan haber visto a la joven estudiante con un hombre, las dos descripciones coinciden, según manifestó la señora Lucy: “Uno de los dos dijo que era de apariencia extranjera; el otro no dijo lo de la apariencia extranjera, pero dijo la contextura de la persona, el vestuario y todo, lo dijeron igualito”. Para ella, esto no es una coincidencia, es una realidad.
Se trata de un hombre que se dedicaba a barrer por la zona y un mototaxista. El trabajador de transporte incluso relata que bajó la velocidad para decirle a Tatiana que se fuera de los espolones porque no era una zona para turistas. Cuando revisó el expediente, la mujer logró hacer una conexión con lo relatado en papel y con una llamada. “Ahora que recuerdo, a mí me llamó esta persona también en su momento y me dijo ‘señora yo vi a su hija cuando estaba ahí sentada, pero vi que una persona se le acercó, entonces esa muchacha estaba esperando tenía una cita con esa persona’”.
Estas personas describieron a un hombre de aproximadamente entre 60 y 65 años, de contextura alta, cabello canoso y apariencia extranjera. Al parecer, el sujeto permaneció hablando con Tatiana durante algunos minutos y posteriormente ella se levantó y se fue con él.
Sin embargo, el otro testigo se retractó de su testimonio, dijo que había inventado cosas y en realidad ni siquiera tenía turno por el sector ese domingo. Lucy relata que más tarde averiguó por este hombre y descubrió que había sido retirado de la empresa de aseo en la que trabajaba.
“Alguien le puso una cita en ese lugar o alguien informó que Tatiana se fue hacia allá, no sé, yo presiento eso. Con todo lo que he podido medio escudriñar por mis propios medios yo entiendo que esto no fue una casualidad, esto ya de pronto estaba como organizado”, asegura Lucy.
¿Citas con extranjeros? Una entrevista pendiente podría aclarar un punto
Díaz revela que tiene conocimiento de que una persona vinculada al Hospital Naval tenía una página mediante la cual contactaba extranjeros que llegaban a la ciudad y salía con ellos. Explica que esa persona era cercana al entorno hospitalario y que ahora intenta averiguar si Tatiana alguna vez participó en actividades similares. Afirma que ha solicitado insistentemente a la Fiscalía que interrogue a esa persona para establecer si Tatiana llegó a realizar ese tipo de encuentros, pues considera que podría tratarse de un elemento importante dentro de la investigación y potencialmente relacionado con su desaparición.
Hasta ahora, sigue pendiente a que la persona hable con la Fiscalía y conocer los avances de esta diligencia.
En este año que Tatiana cumple desaparecida, Lucy hace un llamado directo a las autoridades para que “se pongan la mano en el corazón” y recuerden que ella está buscando a una persona, no a un objeto. La madre menciona con indignación un caso en Cartagena en el que, según le informaron, cuando a una persona influyente le robaron un objeto de valor, las cámaras de seguridad sí funcionaron perfectamente, se identificó al responsable y se recuperó rápidamente el bien robado. En esa misma línea, Lucy cuestiona por qué en el caso de su hija no se actuó con la misma eficacia y no se ha reconstruido la ruta; tal como lo hicieron en el robo. Asegura que le dolió enterarse que en ese momento, las cámaras del centor histórico funcionaron para ubicar al ladrón, pero no para seguirle el rastro a Tatiana.
En esa misma línea, Lucy cuestiona por qué en el caso de su hija no se actuó con la misma eficacia y no se ha reconstruido la ruta; tal como lo hicieron en el robo. Asegura que le dolió enterarse que en ese momento, las cámaras del centor histórico funcionaron para ubicar al ladrón, pero no para seguirle el rastro a Tatiana.
Si Tatiana o sus captores leyeran este artículo, Lucy pide elevar un mensaje: “Su mamá sigue luchando. No voy a desfallecer, no voy a parar hasta encontrar un resultado”.
María Paula Rodríguez Rozo” target=”_blank” rel=”nofollow noreferrer noopener” type=”text/html” data-cms-ai=”0″>María Paula Rodríguez Rozo
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